inmoley.com


masmasculino.com
Es muy difícil ser constantemente el mismo hombre. Séneca
ENTRE HOMBRES
SER PADRES
EL DESVAN
ELLAS
HISTORIA
SALUD 
SEXUALIDAD
COSMÉTICA
DEPORTES
Muchas historias para decirte que yo te quiero más.
> Un hombre sólo es realmente un hombre cuando lo da todo por una mujer.
UN LIBRO PARA REGALAR
Ver libro
PORTADA
SECCIONES
SER PADRE
Paternidad responsable.
ENTRE HOMBRES
Revista masculina
HOMBRE ACTUAL
Opinión masculina.
SICOLOGIA MASCULINA
(El desván)
SALUD MASCULINA
Aprender a cuidarse
SEXUALIDAD
Ella lo es todo.
COSMÉTICA MASCULINA
Siempre joven.
DEPORTES MASCULINOS
Siempre en forma.
HISTORIA
Siempre aprendiendo.
COCINA
Ser independiente.
CÓMO NOS VEN ELLAS
Opinión femenina.
APRENDER
Vivir es no dejar de aprender.
 
EL VIAJERO. Geografía íntima.

KAFKA. IDOLATRÍA DE LA VERDAD.

“El verdadero objeto de mi miedo, es que nunca podré poseerte.” Carta a Felice.

O la escritura o la vida. ¿Por qué?. Porque la escritura era muerte para Kafka. Tot. Dyehuty (en egipcio), Tot (en griego). Thot es el dios de la sabiduría, de la escritura, era el inventor de todas las palabras, del lenguaje articulado, de la música, y símbolo de la Luna, en la mitología egipcia. Hombre con cabeza de ibis, una pluma y la tablilla de escriba celestial para anotar los pensamientos, palabras y actos de los hombres y pesarlos en su balanza. Y un mono, claro un mono, representado casi siempre como babuino.

El miedo de Kafka, el miedo a vivir porque no se ha vivido, porque se ha dedicado a escribir y no se ha vivido, renunciando a gozar de sí mismo. Por eso la escritura es la muerte.

Empieza el viaje.

El viajero no debería conducir porque tiene la habilidad de perderse siempre. Habían ido a la inauguración de un hotel muy moderno diseñado por uno de los mejores arquitectos, pero estos hoteles no suelen estar en el centro, así que el viajero no paraba de refunfuñar. En lugar de ir mirando la carretera, en lugar de hablar de arquitectura con arquitectos, acabaron hablando de la amistad  entre Rubens y Jan Brueghel el Viejo, de la joya que hicieron los dos sobre el paraíso y que se encuentra en los Ángeles. Sobre el mono que aparece al lado de una Eva reluciente, un mono que simboliza la locura o lo que es lo mismo, dejarse llevar por lo que no podemos controlar …

Así que aunque iban a Klosterneuburg para acabar discutiendo del barroco, como de costumbre, acabaron en Kierling, donde estaba el hospital donde murió Kafka, un hombre joven que pensaba en la muerte e idolatraba la verdad, un gran jurista que nunca confió en sí mismo, que sentía pánico a los exámenes … 

Antes de seguir a Klosterneuburg, y dejar el volante a alguien que hablase menos y condujese mejor, pararon para tomar café en una especie de restaurante lleno de velas. El frio era terrible y había bastante nieve. Uno de los viajeros recordó que era la época de la Fiesta judía de las luces o Hanuká. Se conmemora la purificación del Templo de Jerusalén en el año 165 a .C., después de la derrota, por los hermanos Macabeos, del griego Antíoco Epifanes, quien había prohibido el culto a Dios en el Templo, implantando en él el culto a Zeus. El uso de la luz en esta fiesta es en recuerdo de una leyenda recogida en las tradiciones judías, que tuvo lugar cuando al proceder a la purificación del Templo, al volver a encender la lámpara del Sancta Sanctorum, se advirtió que no quedaba aceite consagrado más que para un día y a pesar de ello la luz permaneció encendida durante ocho días hasta que la rebelión triunfó. 

La luz es el símbolo de la verdad, pero la verdad no se alcanza sólo por uno, sino que nos tiene que venir dada.

El café muy caliente por favor, dijo el viajero. La esencia antropológica de la verdad es que no podemos vivir sin pasado y sin futuro, aunque sea para negarlo, para decir que venimos de la nada y vamos hacia la nada. 

El café les vuelve a la vida. Las velas, la verdad, Kafka. Un proceso a todos porque todos somos responsables en cuanto que hombres, somos responsables del mal humano, porque nada de lo humano nos es ajeno.

Siguen el viaje a  Klosterneuburg. En el coche se relaja la conversación. 

¿Sabes que Kafka rompió cuatro relaciones formales de matrimonio?. Y eso es un su época y siendo judío era muy importante. No sé donde he leído que algún rabino le dijo “mejor cásate y la dejas, todo antes que deshonrarla”. Una de las veces un padre por poco le mata. Y al final, hasta utilizó la tuberculosis como excusa para no casarse, como liberación, así que Felice se casó con otro. Claro que se enamoró de  Felice, una chica de Berlín, que estaba bastante lejos de Praga, así podía seguir escribiendo. Y venga a prometer matrimonio, pero nada. Se dice que  Kafka tuvo un hijo con una amiga de Felice, Grete Bloch y que falleció a los siete años… 

El viajero interrumpe citando una de las cartas de Felice: “el verdadero objeto de mi miedo, es que nunca podré poseerte.” 

Y cuando tiene que pedir matrimonio lo hace de una forma especial: “¿quieres ser mi mujer, lo quieres?” pero añade: “te hago una pregunta criminal”.

Y al final, una carta a Felice pidiendo que se cure de él, que pare de escribirle y finalmente una carta de ruptura el 16 de septiembre de 1913. “Tenemos que separarnos.” 

Las cartas a Felice sólo fueron publicadas en 1967, después de la muerte de esta última, que ocurrió en 1960.

El viajero vuelve a interrumpir la conversación …, pero antes, Kafka, en su diario, el 14 de febrero de 1914, escribió : “no soy capaz de vivir sin ella y no seré capaz de vivir con ella.”.

Hacía un frio tremendo y tenían que llegar a la inauguración de un hotel junto al río, en la calle de las lavanderas. El director del hotel parecía haberles escuchado y amablemente les contó que había concertado un servicio de bodas que consistía en casarse en la catedral y volver en coche de caballos al hotel. El viajero piensa en la pobre novia con el frio que hace y la manta a cuadros del cochero por encima. ¡Qué pena de ciudad!. 

Desde la ventana del nuevo hotel la vista es similar a la de otra ventana, pero más elevada. La ventana que enseña la verdad cuando se mira desde dentro y que descubre la otra verdad, la que se teme, cuando se ve desde el río y se adivinan las sombras entre las cortinas, la ventana del Ulises de Joyce. 

El viajero pone una excusa muy creíble y vuelve a su hotel de siempre, junto a la casa de la música. Abre las ventanas y ve la ópera. No quiere ver más, pero ve un coche de caballos con una novia sin novio que se cubre con una manta a cuadros.
 

CARTA DE FRANZ KAFKA A FELICE. 

Te pediré un favor que suena completamente loco, y que yo consideraría como tal si fuera quien recibe la carta. Es también el más grande test al que aún la más amable persona puede ser sometida. 

Bien, el favor es que me escribas una vez por semana, así tu carta llega el domingo, porque no puedo resistir tus cartas diarias, soy incapaz de resistirlas. Por ejemplo, yo respondo una de tus cartas, luego estoy acostado, aparentemente en calma, pero mi corazón late a lo largo de mi cuerpo entero y sólo es consciente de ti. 

Yo te pertenezco, realmente no hay otra manera de expresarlo, aunque no es suficientemente adecuada. Por esta importante razón no quiero saber qué estás usando; me confunde mucho y no puedo lidiar con mi vida; y por esto es que no quiero saber que tu me tienes cariño. Si lo hice, ¿cómo pude, tonto de mí, permanecer sentado en mi oficina, o aquí en mi casa, en vez de saltar dentro de un tren con los ojos cerrados y abrirlos solamente cuando esté contigo? 

Oh, hay una lamentable, triste razón para no hacerlo. Para ser breve: mi salud es apenas suficiente para seguir solo, pero no es buena para casarme, y dejemos a un lado a la paternidad.

Aún cuando leo tus cartas, paso por alto hasta lo que no puede serlo. ¡Si sólo tuviera tu respuesta ahora y cuán horriblemente te atormento, y cómo te obligo, en la quietud de tu cuarto, a leer esta carta, tan desagradable como jamás ha estado en tu escritorio! 

¡Honestamente, esto me golpea por momentos y quedo preso como un espectro de tu feliz nombre! Si sólo hubiera despachado carta el sábado, en la cual hubiera implorado que jamás me escribieras de nuevo, y en la cual te hubiera hecho una promesa similar. Oh Señor, qué me impidió enviar esa carta? Todo estará bien. Pero, ¿hay una solución tranquila ahora? 

¿Ayudará si nos escribimos una vez a la semana? 

No, si mi sufrimiento puede ser curado por algo semejante, quiere decir que no es serio. Y ya preveo que seré incapaz de soportar aún las cartas dominicales. Y así, para compensar por la oportunidad desperdiciada el sábado, te demando con la energía que me queda, en el final de esta carta: Si valoramos nuestras vidas, permitámonos abandonar todo. ¿Pienso que debo firmar "tuyo"? No, nada podría ser más falso. No, yo seré siempre esclavo de mí mismo, eso es lo que soy, y debo tratar de vivir con eso.

Franz 

(Ver video)


OPINE
Formulario para opinar.
Publicidad
Anúnciese en masmasculino.com.

 

 

OPINE
Formulario para opinar.
Publicidad
Anúnciese en masmasculino.com.
www.inmoley.com
Formación internacional 
de la construcción.

Edificación industrializada.
Ingeniería de la edificación.
Obra pública internacional

Cursos / Librería /E-books/Audio-book y Vídeos educativos 

 
 
 
 
 
 
 
 

 

ir a inicio de página
Copyright © masmasculino.com 
Todos los derechos reservados. El uso de esta información sin autorización expresa de masmasculino.com y al margen de las condiciones generales de contratación de masmasculino.com, será perseguido judicialmente.
Volver a la página anterior